Comunicándonos

#BuenaSemana N°147

En el medio de estas celebraciones navideñas muchas veces parece que algo empaña la fiesta, el día o la celebración. Mucha gente en medio del bullicio se siente sola o triste. Muchas veces el ruido esconde la tristeza. Muchas veces la bebida embrutece el dolor. Muchas veces la soledad grita en los desbordes de ruidos.

Pero también en nuestro mundo muchas veces la solidaridad hace que en este día se alimente al hambriento en la
propia mesa. Muchas veces las Iglesias se convierten en mesas donde Jesús se alimenta. Muchas veces jóvenes y adultos regalan su tiempo y sirven a Jesús que necesita alimento.

Y todas las veces la alegría verdadera la tiene aquel que sirvió, pensó en el hermano necesitado, el que se encontró con Jesús al lado del pesebre en oración, en silencio, en comunidad.

Que tengan feliz Navidad y buena semana.

Hna. María Elena Fernández
Inspectora