Comunicándonos

#BuenaSemana N°140

Se cuenta que a punto de morir, Alejandro Magno, hizo tres peticiones a sus ministros.
La primera: que su ataúd fuera cargado por los mejores médicos de la época; segunda: que los tesoros que poseía fueran esparcidos por el camino hasta su tumba; y tercera que sus manos quedaran fuera del ataúd y a vista de todos.

Los ministros le preguntaron cuáles eran los motivos. Primero, quiero que los mejores médicos carguen mi ataúd para mostrar que no tienen ningún poder sobre la muerte; segundo, quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales que aquí se conquistan, aquí se quedan; y tercero quiero que mis manos queden fuera del ataúd para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías y nos vamos con las manos vacías.

Te invito a vivir teniendo presente que no sos omnipotente y que la riqueza en sí no es mala, lo malo es apegarse a ella. Y que hay otra vida para la cual debemos prepararnos cada día.

Que tengan buena semana.

Hna. María Elena Fernández
Inspectora