(1895-1978)

“En la Cruz, la salvación”

Inicio del proceso 8-10-2003
Conclusión del proceso 3-8-2006

Esteban Ferrando nació en Rossiglione (Génova) el 28 de septiembre de 1895, de Agustín y Josefina Salvi. Desde muy joven sintió la vocación sacerdotal y entró en la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco.
En 1912 hizo la profesión religiosa en Foglizzo Canavese (Turín). Durante la primera guerra mundial, prestó servicio militar en Sanidad.
En 1923, acabados los estudios teológicos, recibió la ordenación sacerdotal en Borgo San Martino (Alessandria).
A petición suya, estuvo entre los primeros salesianos que llegaron a la región india del Assam (1921-23), que limita con el Tibet, China y Birmania. Durante diez años fue maestro de novicios y director del Estudiantado Filosófico y Teológico. 
El 9 de julio de 1934 fue destinado por el Papa Pío XI a dirigir la Diócesis de Krishnagar. El 10 de noviembre recibió la solemne consagración episcopal en Shillong.
El 26 de noviembre de 1935 fue trasladado a la Diócesis de Shillong. Monseñor Ferrando fue así el segundo obispo de la futura capital del estado federal de Meghalaya. 
El 14 de marzo de 1936 tomó posesión de la nueva Diócesis, besó el suelo y confió su futuro a Jesús Crucificado, según su lema: “En la Cruz, la salvación”.
Fue mérito del nuevo obispo el haber sostenido tenazmente la reconstrucción de la gran catedral y del complejo misionero (1967) después de las destrucciones de los incendios (1936); como también el haber fundado las Hermanas Misioneras Catequistas, todas indias; el haber preparado las Diócesis de Dibrugarth y de Tezpur; y también la nueva Archidiócesis de Shillong (1969). 
El 26 de junio de 1969, después de haber tomado parte en los trabajos del Concilio, presentó la dimisión como obispo de su propia diócesis, recibiendo del Papa Pablo VI la dignidad de arzobispo titular de Troina.
En 1972 volvió al Assam como “peregrino apostólico” durante cuatro meses y consagró la Catedral Arzobispal de Shillong, ya completamente terminada, el 24 de abril de 1973. Luego, el anciano obispo misionero se retiró en Italia a la casa salesiana de Quarto (Génova).

Murió el 20 de junio de 1978. Nueve años después, sus hijas predilectas, las Hermanas Misioneras de María Auxiliadora, quisieron tener junto a ellas los restos mortales de su fundador. La urna de Monseñor Ferrando fue colocada en la capilla del Convento de Santa Margarita en Shillong, en la tierra que había sido su segunda patria.