Buenos Aires, 14 de agosto de 2018

Queridas Familias / Comunidades educativas / Queridas exalumnas/os:

En primer lugar, quiero que reciban a través de esta carta un caluroso y cordial abrazo de parte de todas las hermanas y laicos que formamos parte de la familia de las Hijas de María Auxiliadora.
Cada uno de ustedes aporta para que podamos seguir creciendo y fortaleciendo nuestra presencia educadora y evangelizadora en cada familia, barrio, ciudad donde las Hijas de María Auxiliadora tenemos presencia. Por todo eso no puedo dejar de agradecerles y de agradecer a Dios por la presencia de cada uno de ustedes.
Les escribo con la alegría de saberlos cerca y con la confianza de quien conoce la generosidad que hay en sus corazones. Todos somos conscientes del difícil momento que vivimos todos los argentinos, pero también sabemos que algunos de ellos están viviendo en peores condiciones y sufriendo la injusticia de la pobreza y la exclusión.
Sin embargo, el Papa Francisco nos dice: “El imperativo de escuchar el clamor de los pobres se hace carne en nosotros cuando se nos estremecen las entrañas ante el dolor ajeno”. Y como hijos e hijas de Don Bosco y de la Madre Mazzarello sabemos que está en nuestras manos dar respuestas generosas, solidarias y fraternas cuando un hermano está sufriendo.
Por eso quiero invitarlos a que se sumen a las iniciativas inspectoriales que quieren contribuir en forma proactiva a dar una mano a quien la está necesitando. Este año hemos decidido acompañar espiritualmente, pero también materialmente a dos poblaciones que creemos se encuentran en mayor estado de vulnerabilidad entre nuestros niños y jóvenes.
En el caso de los niños tenemos 2 Centros de Día donde diariamente asisten chicos y adolescentes que viven en situación de vulnerabilidad socio afectiva, en La Boca y Ensenada; con respecto a los jóvenes estamos acompañando desde hace algunos años a aquellos que se encuentran desempleados y/o en situación de precariedad laboral a través de un Espacio de Formación Laboral, en Ciudad Evita.
La propuesta consiste en apadrinar alguna de estas obras, brindando un aporte económico mensual o por única vez, de acuerdo con sus posibilidades y que nos permita seguir sosteniendo estos proyectos. Les hacemos llegar junto a esta carta un resumen de cada uno de los proyectos para que puedan conocerlos mejor.
Los invitamos a sumarse con un corazón generoso como el de ese muchacho que ofreciendo 5 panes y 2 pescados hizo posible el milagro de la multiplicación de los panes.
Las donaciones se recibirán en el Banco Ciudad (Caja de Ahorro 38.474/2 CBU: 02900223 10000003847425).
Pido a Dios y a la Auxiliadora los bendigan y les envío un abrazo cordial

Hna. María Elena Fernández