La Pastoral Juvenil del Instituto de las FMA es la realización concreta de su misión educativa.
Es la manera típica de expresar la atención de la Iglesia hacia las jóvenes generaciones, situadas en un lugar y en un tiempo. Tiende al crecimiento integral de la persona y educa al compromiso por una ciudadanía activa.
Es una práctica que pone en relación la acción educativa y la acción evangelizadora porque pone a Cristo como referencia fundamental para la construcción de la personalidad y para el discernimiento de los valores humanos y culturales del ambiente.
La Pastoral Juvenil que se lleva a cabo en todas las comunidades educativas a través de sus diversas obras, busca ser abierta al contexto intercultural e interreligioso, siendo iluminada por el gran sueño de Don Bosco y de María Mazzarello: educar evangelizando y evangelizar educando.
La pedagogía del ambiente, enraizada en el Sistema Preventivo, es el desafío que todas las comunidades educativas están llamadas a afrontar para anunciar el evangelio de la vida.
Las Líneas Orientadoras de la Misión Educativa de las FMA “Para que tengan vida y vida en abundancia” son el marco de referencia para todo el Instituto. Su título expresa la intención de focalizar la atención hacia la búsqueda de los jóvenes y orientar la acción educativa de los agentes pastorales en las comunidades.

CRITERIOS DE ANIMACIÓN
A la luz de las Líneas Orientadoras para Misión Educativa de las FMA

  • “El anuncio explícito de Jesús, (…) no surge como una experiencia más entre tantas otras para proponer a los jóvenes, sino como la fundamental que da sentido a la vida humana. Cada intervención educativa tiene como última finalidad favorecer el encuentro con Jesús en la vida de cada día para que su presencia sea fermento en la sociedad y la transforme.”
  • Una pastoral juvenil centrada en la esperanza, porque estamos llamados a invitar a los jóvenes a vivir “lo esencial, la Palabra de Dios, la liturgia, la comunión para proyectar la comunidad cristiana más allá de sí misma. Esta pastoral nos hace mirar hacia delante. Una pastoral misionera para llevar hacia fuera la esperanza.”                   
  • “La coordinación para la comunión implica a las personas en una metodología circular que favorece el intercambio de los recursos y la creatividad en la búsqueda de la unidad. (…) Una pastoral sistemática supone un trabajo en convergencia con los otros ámbitos y un trabajar juntos como realidad prioritaria si se quiere realizar con coherencia, en todos los ambientes, el proyecto de educación evangelizadora, inspirado en el carisma salesiano. (…) Pensar y trabajar juntos realizando una metodología de colaboración es urgente en un contexto de gran complejidad y es el presupuesto de un modelo de coordinación en línea con el PF de las FMA y las LOME. Se trata de una opción que va más allá de la pura organización y que hace emerger más claramente líneas fuerza o núcleos de convergencia. (…) Llegar a coordinarse de forma armónica garantiza la sinergia de todos los recursos en torno al proyecto común. (…) Indispensable es el trabajo en equipo, en la creación compartida de proyectos, en la organización de estructuras y organismos adecuados para la educación integral de los jóvenes. El ejercicio de la corresponsabilidad exige reforzar el paciente y cotidiano paso del yo al nosotros.
  • Formarse juntos, “como oportunidad de intercambio recíproco entre personas con vocaciones diversas y como apuesta sobre la calidad de nuestra propuesta educativa. (…) Crear contextos de formación permanente que generen aprendizaje y cambio favoreciendo sólidos procesos de autoformación, que ayudan al crecimiento y que tiene como protagonista a la persona. Priorizar la formación con un elemento de novedad: “el después”, que tiene sus raíces en Valdocco y Mornese, donde se formaba en función del después y al mismo tiempo en una praxis pastoral. No puede existir una formación que no lleve a una misión explícita. No podemos ayudar a los jóvenes a crecer en la fe si se mantiene en segundo lugar el testimonio cristiano en los lugares y en los ambientes de su vida cotidiana.
  • Una pastoral procesual: “Concebir una pastoral desde la concepción sistemática es abandonar el actuar por rutina o proceder con criterios de eventos puntuales y no por procesos concatenados que además de madurar caminos educativos y evangelizadores, da seguridad y esperanza a las personas en crecimiento y a los mismos educadores. Esto no es posible sin un proyecto educativo pastoral que sostenga y acredite el camino.
  • Apostando a la familia: Se hace siempre más clara la convicción de la necesidad de alcanzar a la familia, de ponerse en sinergia con ésta para reconstruir estilos concretos de vida. (…) La familia, no obstante sus límites, sigue siendo el lugar privilegiado de la experiencia del amor y es precisamente en ésta donde nos encontramos con los primeros testimonios de una vida vivida en el amor, como respuesta a una vocación.”

OBJETIVOS DEL ÁMBITO
Visión de Conjunto en una Pastoral Juvenil misionera, vocacional y sistemática

  • Promover la unidad orgánica de la Pastoral Juvenil, a la luz de las Líneas Orientadoras de la Misión Educativa, elaborando un proyecto compartido.
  • Crear y sistematizar un espacio de reflexión conjunta dentro de este ámbito.
  • Compartir los procesos que va animando cada área, buscando acordar opciones y criterios de animación, cuidando la unidad y coordinación en el trabajo con las comunidades locales.
  • Promover la formación para los coordinadores de pastoral local y para las hermanas y laicos que animan instancias inspectoriales dentro del ámbito, a la luz de las LOME.
  • Promover la visión de conjunto y la formación carismática e integral para todos los educadores (directivos,docentes, animadores, asesores, etc).

Acompañamiento a las y los Coordinadores de Pastoral locales, resignificando y cualificando su rol, particularmente en:

  • La formación y actualización permanente en una pastoral juvenil vocacional, misionera y sistemática, que tenga como objetivo prioritario llevar al encuentro con Jesús, en confrontación con las LOME.
  • El trabajo pastoral en su dimensión comunitaria, viendo en cada caso los pasos necesarios para poder conformar el equipo de animación pastoral.
  • El trabajo desde Proyecto Pastoral anual, que los ayude a orientar y concretar la tarea cotidiana.
  • La cualificación de las propuestas de Educación en la fe; la elaboración, implementación y/o revisión de los Itinerarios.
  • El potenciamiento del protagonismo juvenil en las distintas acciones y actividades que llevan adelante.
  • La formación de los asesores laicos y religiosos según el ministerio confiado por la Iglesia.

Potenciación del Asociacionismo:

  • Revitalizar en todas nuestras obras los espacios de ‘patio’ y el asociacionismo, para que los jóvenes encuentren en nuestras casas propuestas concretas y variadas para ocupar sanamente el tiempo libre, y hacer experiencias solidarias y misioneras que los ayuden en la búsqueda y construcción del propio proyecto de vida.
  • Acompañar la animación del MJS local, zonal y regional en el caminar conjunto con los SDB en la Región Buenos Aires y en la expresión juvenil de las cinco casas de la Patagonia.
  • Promover las instancias formativas, celebrativas y de servicio del MJS.

Acompañar los Equipos de cada sector: Exploradores/as, Proyecto Vida, Oratorios, Grupos Misioneros, Grupos juveniles en sus variadas expresiones, y los procesos formativos que llevan adelante.

ÁREAS DEL ÁMBITO DE LA PASTORAL JUVENIL en nuestra Inspectoría

  • Área Educativo Cultural
  • Área de Educación en la Fe