La formación de la persona consagrada es una cuestión vital para la vida del Instituto.

Encuentra su fundamento en el designio del Padre que, por el Espíritu quiere hacernos “conformes a la imagen de su Hijo para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos”.

“En nuestra vida de Hijas de María Auxiliadora la formación asume las características de la específica experiencia de Espíritu Santo que nos han transmitido Don Bosco y la Madre Mazzarello y que nosotras personal y comunitariamente tenemos el deber de vivir y desarrollar, en sintonía con el cuerpo de Cristo que crece continuamente” (C 77).

Los miembros del Equipo de Formación animan y promueven la Formación permanente y también la Formación inicial.

Su objetivo fundamental es, en el horizonte de las líneas capitulares, ayudar a cada Hermana a continuar a lo largo de los años a asimilar los sentimientos de Cristo hacia el Padre ganando en calidad evangélica, orientando la propia vida en Cristo.

Procesos que se llevan adelante:

  • Promover el conocimiento y la asunción vital del itinerario de Formación inicial y de las Orientaciones para la etapa del Juniorado
  • Continuar la Elaboración del Itinerario formativo de la Formación permanente
  • Propuestas formativas anuales para todas las Hermanas teniendo en cuenta las diferentes estaciones de la vida.
  • Propuestas de reflexión y oración para los retiros mensuales y los retiros trimestrales