Comunicándonos

#BuenaSemana N°32

Las palabras no son vanas, a todos nos tocan.

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás intentaron decirles que se dieran por muertas que ya que no saldrían. Ellas siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas a pesar de los gritos de desaliento.
Finalmente, una puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible hasta que logró salir del hoyo. Las demás la felicitaron.
Ella les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a seguir saltando y luchar por salir del hoyo.

La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que acabe por destruirlo. Te invito en esta semana a estar atento con lo que decís a quien tenés alrededor. Ayudemos, no
destruyamos.

Que tengan buena semana.

Hna. María Elena Fernández
Inspectora