Comunicándonos

#BuenaSemana N°129

Don Bosco, cuyo nacimiento recordamos hoy, dice que una noche iba solo por la calle, una calle bastante desierta, y se dio cuenta que dos hombres que iban delante de él aceleraban o disminuían el paso conforme al suyo. Entonces se quiso cambiar de cuadra y no lo dejaron. De golpe le tiraron un manto encima y le pusieron un pañuelo en la boca para que no gritase.

Sin pensarlo apareció un perro desconocido para él que puso las patas encima de uno de los ladrones. Ellos gritaban: “Señor saque este perro de encima nuestro”. Don Bosco dijo: “Primero suéltenme a mí”. Cuando ellos lo dejaron libre, este perro que lo había defendido y había sido desconocido lo acompañó hasta el cotolengo, el lugar donde iba.

Fue un perro que lo acompañó muchas veces, como la presencia de Dios cercana y amiga que lo cuidaba. Dios hace exactamente lo mismo con nosotros. Ojalá te des cuenta de su presencia y del cuidado que tiene en cada uno de tus días.

Que tengan buena semana.

Hna. María Elena Fernández
Inspectora